quarta-feira, 29 de junho de 2011

Tempero de Nicolás Guillén

LLEGADA
Aquí estamos!
La palabra nos viene húmeda de los bosques,
y un sol enérgico nos amanece entre las venas.
El puño es fuerte,
y tiene el remo.

En el ojo profundo duermen palmeras exorbitantes,
y el grito se nos sale como una gota de oro virgen.
Nuestro pie,
duro y ancho,
aplasta el polvo en los caminos abandonados
y estrechos para nuestras filas.
Sabemos dónde nacen las aguas,
y las amamos porque empujaron nuestras canoas bajo
      los cielos rojos.
Nuestro canto
es como un músculo bajo la piel del alma,
nuestro sencillo canto.

Traemos el humo en la mañana,
y el fuego sobre la noche,
y el cuchillo, como un duro pedazo de luna,
apto para las pieles bárbaras;
traemos los caimanes en el fango,
y el arco que dispara nuestras ansias,
y el cinturón del trópico,
y el espíritu limpio.

Eh, compañeros, aquí estamos!
La ciudad nos espera com sus palacios, tenues
como panales de abejas silvestres;
sus calles están secas como los ríos cuando no llueve en
      la montaña,
y sus casas nos miran com los ojos pávidos de las
      ventanas.
Los hombres antiguos nos darán leche y miel,
y nos coronarán de hojas verdes.

Eh, compañeros, aquí estamos!
Bajo el sol
nuestra piel sudorosa reflejará los rostros húmedos de
      los vencidos,
y en la noche, mientras los astros ardan en la punta de
      nuestras llamas,
nuestra risa madrugará sobre los ríos y los pájaros.



by Toniolo

Nenhum comentário:

Postar um comentário